Casa Benítez

La Casa Benítez fue construida en 1910 como la vivienda en la ciudad de José Benítez, ciudadano distinguido y dueño de extensas tenencias dedicadas a la industria de la caña de azúcar.

Esta residencia, de hormigón armado, madera y cinc fue diseñada en el estilo de Resurgimiento Clásico por el arquitecto Antonín Nechodoma (1877-1928). Nacido y educado en Checoslovaquia y establecido en Chicago, esta casa particularmente fue uno de sus primeros esfuerzos para diseñar un nuevo estilo de arquitectura para el Caribe. La casa fue ocupada por la familia de Benítez hasta los años 50, pasando a ser convertida en una pensión. El abandono causo que la casa fuera desocupada en 1982 y puesta a la venta en el 1985.

Durante los tres años que estuvo desocupada, la casa fue vandalizada en mas de una ocasión, quedando una estructura vacía. El mismo año, la agencia de publicidad de Israel Rodríguez y los socios decidían a comprar la característica estructura como parte de su programa de expansión. Sentían que la casa reflejaba correctamente la imagen que deseaban cultivar a clientes y a la comunidad que servían.

Esta quinta fue remodelada en 1984 por los arquitectos Benjamín Vargas y Pablo Ojeda. La remodelación fue reconocida con el Premio Urbe 1988 de Excelencia Arquitectónica. Las puertas y ventanas fueron reemplazadas manteniendo el carácter de la vivienda. Como parte de las necesidades de la agencia de publicidad y relaciones públicas, el sótano fue abierto y habilitado como otro piso. Este cambio en el sótano requirió reforzarlo con un sistema de vigas en acero para sostener la primera planta.

El balcón de la casa cuenta con 32 columnas de madera, algunas restauradas y otras hechas en la República Dominicana, único lugar donde se encontró un torno lo suficientemente grande para construirlas en madera. Tiene un gran techo compuesto de varias aguas en cinc galvanizado sobre una base de ausubo. Los vitrales originales fueron reemplazados. Los plafones son de metal repujado, restaurados a base de moldes de fiberglass ideados por el maestro de obra. Los pisos en madera fueron reemplazados en su totalidad, mantiene las losas originales y las del sótano fueron seleccionadas de manera que siguieran el patrón de las originales. En lo que era el patio interior se colocó un tragaluz. Otra de sus particularidades es el comedor octagonal que actualmente se utiliza como salón de reuniones o conferencias.

La integración acertada de las funciones diversas y de los requisitos sofisticados del nuevo dueño - sin afectar la original calidad de los espacios y de sus detalles - es una medida de la grandes ingeniosidad y habilidad con las cuales la restauración y la rehabilitación de esta estructura histórica ocurrieron.

PREMIO URBE 1988
"Excelencia Arquitectónica"
otorgado por la Academia de Artes, Historia y Arqueología de Puerto Rico
a Israel Rodríguez & Partners, Inc.
el 15 de febrero del 1989


Revisado en febrero de 2007.
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